TRES SEMANAS ANTES DE TU VISITA

Estoy Bien Con Mi Dios

ISAÍAS 40:1-31

Consuelo en Tiempos de Desánimo

A. El Anuncio de Consolación a Israel (40:1-5)

1ro. El Anuncio de Dios en el Cielo (40:1-2)

NOTA: Las tres promesas de Dios anuncian los tres temas principales de Isaías 40-66.

  1. “Su lucha ha terminado” señala la liberación de Israel cuando estaba bajo Babilonia (Isa. 40-48)
  2. “Su iniquidad ha sido quitada” señala la redención de Israel de su pecado (Isa. 49-57)
  3. “Ha recibido. . .  el doble” señala a la porción doble de bendición de Israel en el futuro (Isa. 58-66) [Para ver el uso de este “doble” dirígete a Isa. 61:7.]

2do. El Anuncio de una Voz que Clama en el Desierto (40:3-5)

NOTA: El “desierto” del que se habla es el desierto de Judea que se encuentra entre Jerusalén y Jericó y a lo largo del borde oeste del Mar Muerto. El versículo 4 es una imagen perfecta de esta tierra y nos ofrece esperanza al mostrarnos que Dios puede “cambiar lo incambiable”

  1. El llamado a la preparación (v. 3)
  2. La destitución de todos los obstáculos (v. 4)
  3. La aparición de la gloria de Dios (v. 5)

B. Las Razones del Consuelo (40:6-26)

1ro. La Certeza de la Palabra de Dios (40:6-8)

  1. Los seres humanos somos temporales (v. 6-8a)
  2. NOTA: Isaías describió la hierba y las flores que crecen en el desierto de Judea durante la estación de la lluvia del invierno. Ya que terminan las lluvias, y el viento caliente del este comienza a llegar desde el desierto árabe, la hierba y las flores comienzan a marchitarse y morir.
  3. La Palabra del Dios nuestro permanece para siempre (v. 8b)
  4. NOTA: La gente, los problemas, y las circunstancias, van y vienen igual que las flores silvestres en el desierto de Judea. Pero podemos encontrar esperanza en la Palabra de promesas de Dios que nunca nos fallará.

2nd. La Garantía del Carácter de Dios (40:9-26)

1. El poder y el amor de Dios son constantes (v. 9-11)

NOTA: Isaías exhortó a la gente a qué vieran más de cerca el carácter de Dios que les ofrecía consuelo y salvación.

a. Dios tiene la fuerza de un héroe vencedor (v. 9-10)
b. Dios tiene la compasión de un pastor sensible (v. 11)

2. La fuerza de Dios es más grande que cualquier oposición (vv. 12-26)

NOTA: Isaías hace, y responde, una serie de preguntas para mostrar que Dios es superior a cualquier oposición posible que vayamos a enfrentar, ¡nuestro Dios es más grande que nuestros problemas!

Uno. Dios es superior a las naciones (v. 12-17)

(1) Las preguntas (v. 12-14)
(2) La aplicación a Dios (vv. 15-17)

Dos. Dios es superior a los ídolos (v. 18-20)

(1) Las preguntas (v. 18)
(2) La aplicación a Dios (vv. 19-20)

Tres. Dios es superior a los líderes humanos (v. 21-24)

(1) Las preguntas (v. 21)
(2) La aplicación a Dios (v. 22-24)

Cuatro. Dios es superior a todas las fuerzas cósmicas (vv. 25-26)

(1) Las preguntas (v. 25)
(2) La aplicación a Dios (v. 26)

C. Los Requerimientos para Recibir Consuelo (40:27-31)

1ro. Recuerda la Bondad de Dios (40:27-28)

1. La queja: Dios no sabe o no le importo (v. 27)
2. La solución: Darse cuenta del maravilloso carácter y poder de Dios (v. 28)

Uno. Dios hizo todo
Dos. Dios sostiene todo
Tres. Dios entiende todo

2nd. Espera en Dios para que Solucione tus Problemas (40:29-31)

1. La fuerza humana fallará (v. 29-30)
2. Aquellos que dependen en la fuerza de Dios tendrán éxito (v. 31)

Conclusión: El desierto de Judea fue como objeto de lección a la nación de Israel. Se sostuvo como un obstáculo entre Jerusalén y Jericó – duro, angustioso, e incambiable. Simbolizaba sus problemas, que muy menudo parecían agobiantes, sin solución, y completamente desalentadores. El recordatorio de Dios en tiempos de tempestad es que nos enfoquemos en Él, no en nuestros problemas. Él es más poderoso que nuestros problemas y más fuerte que nuestra oposición. Y Él desea llevarnos en alas de águila. El Dios que puede cambiar el desierto terrible en una planicie tranquila es el mismo Dios que causa que digamos – aún cuando enfrentamos nuestras tribulaciones – “¡Estoy bien con mi Dios!”

Todo el material en esta sección le pertenece a
La Guía del Viajero Cristiano a la Tierra Santa
por Charles H. Dyer y Gregory A. Hatterberg, Publicado por: Broadman & Holman Publishers; Nashville, TN 1998.