POLÍTICA ISRAELÍ PARA PRINCIPIANTES

David Ben Gurion, nuestro legendario Primer Ministro, dijo: “para poder ser un realista en Israel, uno debe creer en milagros.” Este dicho no sólo fue para cuando el país aún no había sido establecido, sino que aplica también a la vida diaria de nuestros tiempos, cuando el país experimenta crecimiento económico, social, político, y muchas otras maneras.

El milagro de Israel, para aquellos que tienen ojos para ver, no es sólo predicho y prometido en muchas profecías bíblicas, sino que también está anclado y encuentra su camino en expresiones diarias de dinámicas modernas, las cuales se extienden a lo ancho y profundo de nuestras vidas. Como parte de la familia internacional de naciones, y un miembro de los 193 países que forman las Naciones Unidas, Israel aparenta ser sólo otro grupo étnico que surgió de un trasfondo difícil para finalmente establecerse como nación en el siglo 20, cómo lo han hecho muchas otras naciones. Sin embargo, en los ojos de la fe, reconocemos que Israel ha sobrevivido 2,000 años de exilio y que su resurrección nacional en la historia reciente es un hecho de Dios, lo cual ya estaba predicho, pronosticado, y está diseñado estratégicamente para atraer la atención y la gloria a Él.

Políticamente hablando, Israel es una democracia parlamentaria en la cual el Primer Ministro es la cabeza del gobierno y el líder de un parlamento con diferentes partidos (Knesset). El gobierno ejecuta poder ejecutivo, el poder legislativo es conferido en la Knesset, y el judiciario es independiente de ambos. El sistema político de la Nación de Israel y sus principios primarios se presentan en 11 Leyes Básicas, ya que Israel no tiene una constitución.

El sistema electoral de Israel está basado en una representación proporcional en la cual todo el país es un solo distrito. Este sistema fomenta el desarrollo de muchos partidos políticos con diversas plataformas, con frecuencia abogan por una gran variedad de grupos de interés, lo que significa que entre más pequeños son los partidos pueden tener una influencia más fuerte sin importar su tamaño cuando se forman coaliciones gobernantes, de esta manera usan el poder para bloquear la legislación o promover sus propios fines.

La encuesta y reporte anual de “Libertad en el mundo” del 2013  (basado en Freedom House de EE.UU.), clasificó a Israel como el único país libre en el Medio Oriente y en África del Norte. Y ya que es un país libre y cuenta con una sociedad democrática, posiblemente veremos 14 diferentes partidos competir por el apoyo del público al acercarse las elecciones de la Knesset para el 9 de abril, 2019. En Israel, cada ciudadano de más de 18 años tiene el derecho y responsabilidad de votar, y el sistema funciona de una forma en que el pueblo vota por los diferentes partidos (y sus plataformas) y no por las personalidades. Los partidos que ganen llenarán las sillas de la Knesset con los líderes de los partidos en proporción a los votos que recibieron.

El paisaje político israelí de hoy se extiende desde plataformas de derecha hasta el centro, el centro socialista, socialista democrático, izquierdista, e incluso anti-sionista y árabe-nacionalista (los partidos judíos ultra-ortodoxos y los islámicos ganan históricamente 10% de los asientos de la Knesset). Con los nuevos líderes políticos que se están levantando y los nuevos partidos creados que llenan los encabezados, el ámbito es muy dinámico, fluido, y cambia diariamente. Sin duda, habrá muchas sorpresas en el próximo mes y medio hasta el Día de las Elecciones, y sólo Dios sabe cómo se verá el futuro de Israel, su gobierno, y la 21ra Knesset.

Aún así, hay una cosa que sabemos con certeza, y esto es que “He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel,” lo que David cantó en el Salmo 121:4. Muchos gobiernos, secretarías, generales, y parlamentos han administrado los increíbles 70 años de la historia moderna de Israel, y la mayoría con buenas intenciones y sacrificios personales. Pero, la gente de fe en todo el mundo confía en la mano de Dios, la que guía y guarda esta nación milagrosa. Dios fue el que regresó al pueblo a su tierra a pesar de los obstáculos, y es Él quien está edificando la vida nacional que prometió, y esto incluye el círculo político que nos llevará más cerca del gobierno de Dios manifestado en la tierra con paz y justicia para todos.

El profeta hebreo Isaías declaró hace mucho tiempo: “Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado; y la soberanía reposará sobre sus hombros. y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. El aumento de su soberanía y de la paz no tendrán fin, sobre el trono de David y sobre su reino, para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia desde entonces y para siempre. El celo del Señor de los ejércitos hará esto.” Isaías 9:6-7.

Gracias por orar por las próximas elecciones de Israel, ¡y que se haga la voluntad de Dios!

Estamos en espera de tu visita a Israel durante estos tiempos emocionantes.