CUEVA DE SEDECÍAS

Descubre las Leyendas, Verdades Bíblicas & Misterios en las Profundidades de la Ciudad de Jerusalén

La Biblia nos ofrece un sin fin de ejemplos que nos muestran que Jerusalén tiene un lugar especial en el corazón de Dios y es la ubicación clave de Su historia de salvación. Desde Abraham a Jesús, y hasta la Jerusalén celestial que desciende de las alturas en Apocalipsis que Juan nos describió, Jerusalén es el ancla de todos estos grandes y épicos eventos que han influenciado el pasado, presente y futuro, a cada ser humano del planeta. A continuación exploráremos algunos de los “tesoros escondidos” de Jerusalén y visitaremos otros sitios menos conocidos pero que tienen mucho significado en el corazón de aquellos que aman a Dios.

Viajaremos por el tiempo al ver la muralla de la ciudad vieja de Jerusalén entre la puerta de Damasco y de Herodes. Los peregrinos miraban fijamente una cueva enorme, la cual es una cuesta que lleva a un aposento tallado por picapedreros antiguos. Las formaciones inusuales cavernosas aún tienen las cicatrices de las hachas y el cincel del milenio pasado, y algunas piedras aun están marcadas en árabe, griego, armenio, e inglés por las generaciones pasadas de maestros de piedras. La cueva en sí se extiende decenas de metros bajo el Barrio Musulmán de la Ciudad Vieja de Jerusalén, que cuenta las historias de reyes, emperadores, y sultanes que cosecharon sus tesoros rocosos para erigir sus monumentos, santuarios y templos.

La cueva de Sedecías cuenta con relatos desde el Rey Salomón a Herodes el Grande, y hasta Soleimán el Magnífico. Algunos recuentos están asociados con los registros Bíblicos, mientras que otros cuentan las leyendas de tesoros de oro escondidos y enterrados en sus grutas oscuras, o un sistema de “Cavernas Reales” de aproximadamente 30km bajo la tierra que llevan desde el palacio del rey Sedecías hasta las llanuras de Jericó.

Las historias Bíblicas, las leyendas, y los misterios abundan en los corredores cincelados, que datan de la Edad del Hierro y de los reinos israelitas y se extienden a lo largo de lo periodos romanos, bizantinos, e islámicos.

¿Era esta cueva un pasaje secreto de seguridad durante la invasión babilónica? ¿Eran estas paredes de caliza el área de excavación donde salieron las piedras talladas; las cuales formaron parte de la construcción del primer y glorioso templo de Salomón?

Ven y descúbrelo tú mismo, y ve si estas palabras eternas aún hacen eco en los aposentos silenciosos bajo tierra. La casa, mientras se edificaba, se construía de piedras preparadas[a] en la cantera; y no se oyó ni martillo ni hacha ni ningún instrumento de hierro en la casa mientras la construían.” (1 Reyes 6:7).

Dios lo bendiga desde Jerusalén,
Samuel